Mi padre comenzó esta compañía desde cero, con nada más que su voluntad... o al menos eso dice. Lo que sí sé es que todo esto ya existía cuando yo llegué. Cuando él lo cuenta, suena a una aventura casi mágica, algo épico: cómo de la nada de pronto él creó un algo que se convirtió en el todo que conocemos hoy.
Al principio éramos pocos empleados, mi padre y sus hijos, un negocio familiar. Todos mis hermanos estaban contentos trabajando, pero creo que yo era quien más motivación tenía, porque no solo estaba interesado en cumplir con mi objetivo, yo quería aportar más, yo tenía ideas, tenía visión a futuro, yo quería apoyar a mi padre a dirigir la empresa y convertirla en el imperio que vislumbraba... pero él no estuvo de acuerdo, y tomó mis propuestas como una ofensa a su liderazgo y un ataque a su puesto, así que me despidió, mejor dicho, hizo que uno de mis hermanos me notificara de mi despido y me acompañara hasta la puerta de salida.
Y, no sé si para apoyarme porque se sentía culpable o para humillarme porque fuera demasiado condescendiente, creó una microempresa para que tuviera un modo de subsistir. Y como una muestra más de su generosidad y benevolencia, permitió que todos los empleados que él despidiera se unieran a mi empresa, así estaríamos todos los traidores juntos, pudriéndonos en el mismo hoyo.
Poco tiempo después, empezó a invertir en inmobiliario, equipos, herramientas, y al final también empleados. ... pero pasó un breve lapso antes de que mi padre empezara a cambiar: se volvió más hosco, más recluído, creando más reglas y más castigos para sus empleados, demandando obediencia ciega e insistiendo en que debían estarle agradecidos por la oportunidad que él les brindaba de trabajar en su empresa, por el empleo que él les dio, porque todo lo que tenían lo habían conseguido gracias a él. Y la gente, tal vez por lealtad, por miedo, o incluso por fe, lo seguía y lo apoyaba.
Supe que él mantenía oculta toda la información de la empresa: los planes, los objetivos, los estados financieros, los bienes, incluso hasta los códigos de ética y conducta, y no permitía a nadie que tuviera acceso a ellos; por supuesto tampoco había ascensos o crecimientos, pues se esperaba que los empleados estuvieran satisfechos con el nivel de vida que les proveía su puesto, sin saber a qué podían aspirar... sin saber que podían aspirar... Así que empecé con una campaña de concientización, les dije a los empleados que pidieran información, que preguntaran, que buscaran saber; cuando lograron obtener el conocimiento de lo que ocurría en realidad, mi padre los castigó severamente, les quitó los "privilegios" que tenían, los hizo trabajar horas extra y a marchas forzadas, los hizo pagar con sudor y sangre su falta, y exigía grandes sacrificios en nombre de la empresa solo para probar su compromiso y lealtad hacia él, para mantener su empleo.
A partir de ese día, anunció que todos los empleados, incluso los que ingresaran en el futuro, serían tratados como culpables, y deberían probar su valía, implorar misericordia y estar eternamente agradecidos de la magnificencia de mi padre hacia con ellos, la cual no merecían. Y no solo estaría prohibido actuar de forma diferente a los estatutos, incluso el pensar diferente se consideraba una falta gravísima, aunque a nadie dañara, aunque fuera para bien.
Muchos de los empleados, e incluso algunos de mis hermanos, han venido a trabajar en mi empresa, otros simplemente llegaron aquí cuando mi padre ya no los quería con él, y yo los esperé desde el primer día, y recibo a cada uno con los brazos abiertos. Intento que aquí todo sea claro: se requiere de un enorme sufrimiento para lograr lo esperado, no tenemos todas las "comodidades" que ofrece la empresa de mi padre, como los himnos de equipo, la tranquilidad de pertenecer a una empresa tan grande y poderosa, presumiblemente estable, y con un líder que te permitirá continuar tu trabajo siempre que hagas exactamente todo lo que él te dice, cuando lo dice y como lo dice. En mi empresa yo no tengo un plan de retiro tan maravilloso como el que él ofrece a sus empleados, del cual nadie sabe siquiera si existe, yo solo puedo ofrecer la libertad: la libertad de ser quien eres, de hacer lo que quieres, de llegar a donde quieres, la libertad que da el saber dónde trabajas, para qué trabajas y qué pasa con lo que trabajas, la libertad de aspirar a más. Él te ofrece un futuro esplendido a cambio de que esclavices cada uno de los instantes de tu vida laboral; yo solo te ofrezco el hoy... y mañana, Dios dirá.
20111223
20101028
Efraín García Dueñas
Dueñitas comió, bebió,
Cantó, bailó, jugó y amó,
Y también sabía
Cómo matar a un cabrón.
Por más de 85 años
Sin importar cuánto intentó
La Parca nunca pudo
Llevarse al Mayor.
La Flaca se presentó: “Es la hora,
Ya ni hablas, a mí no me mientes”
Contestó: “Hablo, y te saludo:
¡Huevos días!, ¿camote sientes?”
Otra ocasión, la huesuda dijo:
“Te toca, métete al estuche”,
Él respondió: “Chingue usted a su madre,
Ahora tráigame dos de buche”
Varias veces quizo
La Calaca tocarle su canción,
Pero estaba ocupado cantando
“La Flota de los borrachos” o la del soldado de Napoleón.
Incluso cuando andaba entre los balazos,
O después de las varias cirugías al corazón.
El viejo era duro,
como clavo de ataúd,
Conoció hijos, nietos, bisnietos,
y todavía derrochaba salud.
Cuando llegaba La Muerte enojada,
Marcando el momento puntual de su cita,
Dueñas le decía: “ha sido muy bueno,
Pero muy escaso, ahora tráeme una pancita”
Durante 85 años y poquito,
como Lindo Pulgoso Se rió de La Calavera,
Y cuando se cansó de este mundo y su loquera,
Dijo: “Apúrate, Cara de Cera,
Del otro lado hay un cognaquito,
que lo veo muy solito,
¡y parece que me espera!”
En sueños se despidió del mundo
Dejando muchísimos buenos recuerdos,
Y desde allá La Tía nos dice:
“¡Da mucha lata, mejor se los regreso!”
Cantó, bailó, jugó y amó,
Y también sabía
Cómo matar a un cabrón.
Por más de 85 años
Sin importar cuánto intentó
La Parca nunca pudo
Llevarse al Mayor.
La Flaca se presentó: “Es la hora,
Ya ni hablas, a mí no me mientes”
Contestó: “Hablo, y te saludo:
¡Huevos días!, ¿camote sientes?”
Otra ocasión, la huesuda dijo:
“Te toca, métete al estuche”,
Él respondió: “Chingue usted a su madre,
Ahora tráigame dos de buche”
Varias veces quizo
La Calaca tocarle su canción,
Pero estaba ocupado cantando
“La Flota de los borrachos” o la del soldado de Napoleón.
Incluso cuando andaba entre los balazos,
O después de las varias cirugías al corazón.
El viejo era duro,
como clavo de ataúd,
Conoció hijos, nietos, bisnietos,
y todavía derrochaba salud.
Cuando llegaba La Muerte enojada,
Marcando el momento puntual de su cita,
Dueñas le decía: “ha sido muy bueno,
Pero muy escaso, ahora tráeme una pancita”
Durante 85 años y poquito,
como Lindo Pulgoso Se rió de La Calavera,
Y cuando se cansó de este mundo y su loquera,
Dijo: “Apúrate, Cara de Cera,
Del otro lado hay un cognaquito,
que lo veo muy solito,
¡y parece que me espera!”
En sueños se despidió del mundo
Dejando muchísimos buenos recuerdos,
Y desde allá La Tía nos dice:
“¡Da mucha lata, mejor se los regreso!”
20100629
¿Más café?
Estaba sentado en un gabinete, camisa a cuadros sobre una playera blanca y pantalón de mezclilla, la cara cubierta con una barba mal rasurada, mechones de cabello negro y espeso sobresaliendo de la gorra calzada en la cabeza, en mitad de los cuarenta años. Eran poco más de las 23 horas.
Una mesera se acercó a ofrecerle más café, lo cual aceptó con un gesto silencioso y sumiso; cuando la taza estaba llena, él miró en redondo discretamente, metió sus manos entre sus piernas y de un paquete metalizado extrajo una galleta de chocolate. Con un rápido movimiento la metió entera en su boca, sin dejar de estar pendiente al entorno, dio un sorbo al café caliente y masticó con la mirada baja y perdida.
Acompañó la última galleta con el último sorbo de café, despertó a su hijo, un joven de unos 13 años quien dormitaba la fatiga sentado frente a él, se levantaron y se fueron en el mismo silencio.
20100525
Diario de un héroe
Leído en el diario de algún héroe desconocido:
"Estoy sentado en esta banca, escribiendo esto mientras fumo un cigarrillo, con el atardecer detrás de mí y el viento soplando entre las hojas del árbol que me cobija con su sombra; es una tarde casi perfecta, excepto por un detalle: tengo pánico.
"En donde vivo, la gente dice que soy un 'superhéroe'. No lo soy. Los superhéroes son personas extraordinarias, tienen superpoderes; yo no, soy un tipo ordinario, no tengo superpoderes, ni siquiera estoy seguro de tener 'poderes', aunque no sean 'super'...
"Al principio las personas ni siquiera notaban que las cosas se estaban resolviendo, que todo iba mejorando; cuando empezaron a sentirlo, simplemente estuvieron más cómodos, pero nunca se preguntaron 'por qué?'; fueron largos y duros años de hacer esfuerzos sin que siquiera los apreciaran, y entonces empecé a decir 'oigan, mírenme!, soy yo el que está haciendo todo esto posible!', pero no les importaba, estaban tranquilos, y cuando empezaron a reconocer que era yo quien lo hacía, no me agradecieron, por el contrario, lo tomaban como una obligación mía, y empezaron a desocuparse de resolver los problemas porque sabían que ahí estaba yo para atenderlo; y no culpo a los niños, finalmente son niños, y prefiero que aprendan viendo a alguien resolver los problemas para que ellos también lo intenten; pero los demás? Dónde estaban?
"Y no solo dejaban los problemas sueltos esperando que los resolviera, empezaron a exigir que los problemas se resolvieran cómo, cuándo y dónde ellos pensaban (que en muchas ocasiones ni siquiera me lo decían), y se volvieron mucho más quisquillosos: no solo dejaban al gato en el árbol hasta que yo lo bajaba, cuando lo hacía se quejaban de que había roto algunas ramas de su árbol en el proceso; no solo esperaban que reparara las fugas de las tuberías, dejaban que se inundara la casa para quejarse de que no lo había hecho a tiempo y se habían dañado valiosos artículos con la humedad. Y yo tenía que pedir perdón por resolver el problema de un modo en el que ellos no pensaban que lo resolvería.
"Lo peor era que no solo se enojaban conmigo si no lo hacía, era MI culpa el que el problema se mantuviera, y era YO quien debía ir a pedir perdón por no resolverlo bien y a tiempo, y con gran indignación me hacían un gesto de exasperación, como quien intenta no perder la paciencia con un terco animal de casa.
"Recuerdo una vez en que una señora quería prender fuego a su casa porque quería saber si le gustaba o no, y si construía una nueva o se quedaba con esa. A pesar de todo lo mal que eso pueda sonar, incluso me increpó con hartazgo 'bueno, me vas a ayudar o no?'. No sé por qué dije que sí... y la ayudé, porque no solo dejé que le prendiera fuego a la casa, incluso le di los cerillos, rocié la gasolina, me quedé junto a ella pensando que necesitaría consuelo, pero ella estaba muy emocionada pensando en su nueva casa, y todo lo maravilloso que sería... de pronto, no sé si le entró la nostalgia, o se dio cuenta de lo caro que sería hacer su nueva casa, o incluso quizá (en una remotaposibilidad) se dio cuenta que era una locura y que su casa era todo lo que quería y necesitaba; el caso es que me dijo que quería quedarse con su casa, que apagara el fuego (no lo pidió, lo dijo casi como una orden). Así que me metí a la casa para apagar el incendio y salvar todo lo que se pudiera... cuando terminé, muchas cosas quedaron inservibles, otras necesitarían mantenimiento; yo acabé cubierto de hollín y con serias quemaduras; ella entró por la puerta con aire señorial, revisando cada rincón, meneando la cabeza con desaprobación, y después me volteó a ver con aire de fastidio, como diciendo 'y a qué hora vas a empezar a limpiar y a reparar?', así que empecé... para cuando terminé estaba demasiado cansado, dolorido y aún más sucio; ella se acercó a mí con cierta timidez, como si le costara trabajo decirme algo pero fuera necesario, iluso pensé que sería un 'gracias' o un 'perdón', pero solo me dijo, sin siquiera verme a los ojos, 'sal de mi casa, estás ensuciando todo otra vez'. Las quemaduras aún no cicatrizan, y cuando nos encontramos me agrede, porque dice que le restriego mis heridas, que la estoy atacando, que no la dejo disfrutar de su casa.
"Así que hoy estoy sentado en esta banca, escribiendo esto mientras fumo un cigarrillo, con el atardecer a mi espalda y el viento soplando entre las hojas del árbol que me cobija con su sombra; podría ser una escena perfectamente relajante pero tengo pánico, todos mis músculos están es tensión absoluta, mi mente está trabajando a su capacidad máxima, y lo único que quiero es correr a resolver todos los problemas que están ocurriendo en este instante, que se han juntado desde hace mucho, y que van a crecer, porque me aterra pensar que nadie más los está resolviendo ni los resolverá, me aterra imaginar que cuando alce la vista el lugar donde vivo ya no estará ahí, y solo quedará su recuerdo, porque no seguí resolviendo los problemas, y a nadie más le interesó hacerlo; y para colmo, sé que si termina así, me culparán de no haberlo resuelto, de haberme quedado sentado en silencio mientras todo se caía a pedazos, de haber hecho un berrinche y de no ser yo quien iniciara la solución, de no ser yo quien pidiera perdón, de no ser yo quien les diera motivos para quejarse.
"Así que quizá estas sean las últimas palabras que escribo, porque si el lugar donde vivo desaparece, me sentiré perdido, habré luchado por nada, habré invertido tiempo y esfuerzo para nada, solo me quedarán los recuerdos, las heridas y las cicatrices. Seguiré dando mi ejemplo a los niños, pero quizá en otro lugar, quizá en ningún lugar."
20091216
Bésame, bésame mucho...
En el fondo sonaba un dueto de Joao Gilberto y Caetano Veloso interpretando "Bésame mucho", un dulce bolero con un ligero sabor de bossa.
Sus dedos acariciaban monótonamente el borde de la copa, ocasionalmente me lanzaba miradas, algo esquivas, siempre intensas, y de pronto el cuarto se iluminaba con un suave esbozo de su sonrisa. El tiempo avanzaba lentamente, viscoso y juguetón como un paño de seda cayendo.
Bésame... bésame mucho...
Me imaginé estirando la mano por sobre la mesa, buscando la suya, jugueteando con su tersa piel, recorriendo su brazo con la punta de mi nariz, la curva de su hombro, su largo cuello hasta el orificio bajo su oreja, aspirando profundamente su perfume, su cabello, su aroma...
Casi podía sentir el calor de su espalda descubierta, adornada por un efímero vestido... podía respirar su tibio aliento acompasado con mi respiración... esa breve tensión antes de que los labios se encuentren... ese beso que podría hacer que todo valiera la pena...
... como si fuera esta noche la última vez...
Tomó su copa, la llevó a su boca y bebió levantando un poco su cabeza, mostrándome su delicada garganta, y ese pequeño lunar sobre su clavícula que solo se manifiesta ante quien tiene embriagados todos los sentidos con la escena...
Bajó la mirada con una inocente risa, sus cabellos sueltos cascadearon al ritmo de la música, cubriendo por un momento sus ojos, dejándome con la angustia y la expectativa del instante en que volverían a aparecer... y ahí estaban de nuevo, haciéndome sentir en un infinito vacío, siendo el único objeto de todo su deseo en ese preciso instante...
... que tengo miedo a tenerte y perderte después...
No me atrevía siquiera a tocarla, me sentía torpe y terrenal, como si ella fuera una burbuja etérea que al contacto desaparecería sin remedio. Yo sabía que ella lo deseaba, que me incitaba, con una mirada sobre el hombro, mordiendo gentilmente su labio inferior... su fragancia inundando todo el salón como el humo pegajoso del incienso, que permanece en la memoria...
Tímidamente rocé con la mano su espalda, desde sus omóplatos, ascendiendo, sintiendo bajo su piel cada una de sus vértebras, y me detuve cuando sentí la delgada cadena que la adornaba... ansiaba su reacción como si en ello me fuera la vida misma, sentí su piel contraerse bajo mi toque, su escalofrío se transmitió hasta lo más hondo de mi ser... giró rápidamente su cabeza, sus cabellos formaron una cortina que flotó unos momentos en el aire, anunciando el paraíso: su cara frente a la mía, sus ojos ante los míos, sus labios buscándome, su respiración detenida como si yo fuera el aire que ella necesitaba para seguir...
Me buscó con la mirada, pero solo encontró el revés de mi figura saliendo del lugar, mi silueta oscura recortada contra la luz de una farola en la calle, y la puerta cerrándose tras de mí...
Bésame...
Sus dedos acariciaban monótonamente el borde de la copa, ocasionalmente me lanzaba miradas, algo esquivas, siempre intensas, y de pronto el cuarto se iluminaba con un suave esbozo de su sonrisa. El tiempo avanzaba lentamente, viscoso y juguetón como un paño de seda cayendo.
Bésame... bésame mucho...
Me imaginé estirando la mano por sobre la mesa, buscando la suya, jugueteando con su tersa piel, recorriendo su brazo con la punta de mi nariz, la curva de su hombro, su largo cuello hasta el orificio bajo su oreja, aspirando profundamente su perfume, su cabello, su aroma...
Casi podía sentir el calor de su espalda descubierta, adornada por un efímero vestido... podía respirar su tibio aliento acompasado con mi respiración... esa breve tensión antes de que los labios se encuentren... ese beso que podría hacer que todo valiera la pena...
... como si fuera esta noche la última vez...
Tomó su copa, la llevó a su boca y bebió levantando un poco su cabeza, mostrándome su delicada garganta, y ese pequeño lunar sobre su clavícula que solo se manifiesta ante quien tiene embriagados todos los sentidos con la escena...
Bajó la mirada con una inocente risa, sus cabellos sueltos cascadearon al ritmo de la música, cubriendo por un momento sus ojos, dejándome con la angustia y la expectativa del instante en que volverían a aparecer... y ahí estaban de nuevo, haciéndome sentir en un infinito vacío, siendo el único objeto de todo su deseo en ese preciso instante...
... que tengo miedo a tenerte y perderte después...
No me atrevía siquiera a tocarla, me sentía torpe y terrenal, como si ella fuera una burbuja etérea que al contacto desaparecería sin remedio. Yo sabía que ella lo deseaba, que me incitaba, con una mirada sobre el hombro, mordiendo gentilmente su labio inferior... su fragancia inundando todo el salón como el humo pegajoso del incienso, que permanece en la memoria...
Tímidamente rocé con la mano su espalda, desde sus omóplatos, ascendiendo, sintiendo bajo su piel cada una de sus vértebras, y me detuve cuando sentí la delgada cadena que la adornaba... ansiaba su reacción como si en ello me fuera la vida misma, sentí su piel contraerse bajo mi toque, su escalofrío se transmitió hasta lo más hondo de mi ser... giró rápidamente su cabeza, sus cabellos formaron una cortina que flotó unos momentos en el aire, anunciando el paraíso: su cara frente a la mía, sus ojos ante los míos, sus labios buscándome, su respiración detenida como si yo fuera el aire que ella necesitaba para seguir...
Me buscó con la mirada, pero solo encontró el revés de mi figura saliendo del lugar, mi silueta oscura recortada contra la luz de una farola en la calle, y la puerta cerrándose tras de mí...
Bésame...
20091130
Feelings
Los sentimientos actualmente son considerados un pilar de la individualidad y la estructura social en general. Sin embargo, poco se preguntan qué o de dónde vienen realmente los sentimientos.
Definamos tres sentimientos básicos a partir de los cuáles derivan los demás: placer, ira y miedo.
El placer es una respuesta emocional de plenitud.
En primera instancia se puede alcanzar satisfaciendo las necesidades primarias (hambre, sed, sueño), pero también hay situaciones adicionales que nos generan placer, como el sexo, el amor, el ejercicio.
El enojo es la respuesta de agresión y destrucción contra un obstáculo que nos impide alcanzar algún satisfactor.
Igualmente, cuando se experimenta enojo, el cuerpo predispone las respuestas fisiológicas que permitirán enfrentar y eventualmente eliminar el obstáculo que nos impide alcanzar la satisfacción: mayor irrigación sanguínea para favorecer la oxigenación de los músculos, tensión muscular para facilitar una respuesta rápida de ataque, sentidos aguzados, en resumen, lo conocido como el Estado General de Alerta.
El miedo es una respuesta de alejamiento para evitar poner en riesgo la salud, la integridad o la vida.
Normalmente ocurre ante eventos cuyas consecuencias ya se conocen o se han experimentado, por lo que el miedo constituye básicamente el deseo de evitar que se repita la consecuencia que pensamos seguirá a cierto curso de circunstancias o acciones. Igualmente ocurre una respuesta encaminada al Estado General de Alerta, pero en dirección hacia la huída en vez de hacia la confrontación.
Estas tres respuestas, aunque originalmente obedecen a los cambios bioquímicos internos del organismo, como la liberación de adrenalina o de endorfinas, devienen de un instinto primario: la superviviencia del individuo, y de otros insitintos complementarios, como la preservación de la especie y la propagación del material genético del individuo.
En general, podemos catalogar las emociones y sentimientos por la finalidad que persiguen partiendo desde estos aspectos: el enamoramiento asegura la búsqueda de una pareja, el placer en el sexo facilita el que se repita para fomentar la reproducción, igual que la satisfacción al comer o beber (y su inverso proporcional, el malestar del hambre y la sed) motivan a que el individuo ingiera lo necesario para asegurar su supervivencia, y la lista puede continuar rastreando la raíz instintiva de cada respuesta emocional.
Definamos tres sentimientos básicos a partir de los cuáles derivan los demás: placer, ira y miedo.
El placer es una respuesta emocional de plenitud.
En primera instancia se puede alcanzar satisfaciendo las necesidades primarias (hambre, sed, sueño), pero también hay situaciones adicionales que nos generan placer, como el sexo, el amor, el ejercicio.
El enojo es la respuesta de agresión y destrucción contra un obstáculo que nos impide alcanzar algún satisfactor.
Igualmente, cuando se experimenta enojo, el cuerpo predispone las respuestas fisiológicas que permitirán enfrentar y eventualmente eliminar el obstáculo que nos impide alcanzar la satisfacción: mayor irrigación sanguínea para favorecer la oxigenación de los músculos, tensión muscular para facilitar una respuesta rápida de ataque, sentidos aguzados, en resumen, lo conocido como el Estado General de Alerta.
El miedo es una respuesta de alejamiento para evitar poner en riesgo la salud, la integridad o la vida.
Normalmente ocurre ante eventos cuyas consecuencias ya se conocen o se han experimentado, por lo que el miedo constituye básicamente el deseo de evitar que se repita la consecuencia que pensamos seguirá a cierto curso de circunstancias o acciones. Igualmente ocurre una respuesta encaminada al Estado General de Alerta, pero en dirección hacia la huída en vez de hacia la confrontación.
Estas tres respuestas, aunque originalmente obedecen a los cambios bioquímicos internos del organismo, como la liberación de adrenalina o de endorfinas, devienen de un instinto primario: la superviviencia del individuo, y de otros insitintos complementarios, como la preservación de la especie y la propagación del material genético del individuo.
En general, podemos catalogar las emociones y sentimientos por la finalidad que persiguen partiendo desde estos aspectos: el enamoramiento asegura la búsqueda de una pareja, el placer en el sexo facilita el que se repita para fomentar la reproducción, igual que la satisfacción al comer o beber (y su inverso proporcional, el malestar del hambre y la sed) motivan a que el individuo ingiera lo necesario para asegurar su supervivencia, y la lista puede continuar rastreando la raíz instintiva de cada respuesta emocional.
20090802
My brother's keeper
My father is somewhat severe, my brother and I are always compelled to satisfy him in every possible way.
When we were old enough, we both were given a job in agreement to our preferences: my brother was a shepherd and I was a farmer.
We both were very fond of what we were doing, and very good at it, each on his own way: he had very strong and healthy animals, I had plump and tasty fruits and vegetables.
One day, our father asked from us a sacrifice, so he could eat and be pleased with our worship. Each of us brought the best we had at hand: my brother brought his finest, most tender lamb, and I brought my sweetest, ripest fruits. We both rendered and immolated our most precious possessions, but my father was displeased with mine: my brother's sacrificial smoke rose proud and kind, whilst mine crawl and lurked, ashamed of itself.
I was embarrased, afraid of my father's rage, and I kept rendering the best I harvested, but it all proved to be in vain: my sacrifice wasn't enough at my father's eyes.
So, one day, with my hands covered in blood and my eyes drowning in tears, I sacrificed what I held dearest in my heart: in my altar lied my brother's corpse.
My father vanished me from his sight, not understanding that what guided my hand while it stroke my brother's face with an ass' jaw was pure love and awe for him, always pretended nothing but his approval and recognition. So he casted me away, damned to eat ash and drink blood, always away of his warm light, roaming in the land of Nod.
And I was afraid, and alone...
When we were old enough, we both were given a job in agreement to our preferences: my brother was a shepherd and I was a farmer.
We both were very fond of what we were doing, and very good at it, each on his own way: he had very strong and healthy animals, I had plump and tasty fruits and vegetables.
One day, our father asked from us a sacrifice, so he could eat and be pleased with our worship. Each of us brought the best we had at hand: my brother brought his finest, most tender lamb, and I brought my sweetest, ripest fruits. We both rendered and immolated our most precious possessions, but my father was displeased with mine: my brother's sacrificial smoke rose proud and kind, whilst mine crawl and lurked, ashamed of itself.
I was embarrased, afraid of my father's rage, and I kept rendering the best I harvested, but it all proved to be in vain: my sacrifice wasn't enough at my father's eyes.
So, one day, with my hands covered in blood and my eyes drowning in tears, I sacrificed what I held dearest in my heart: in my altar lied my brother's corpse.
My father vanished me from his sight, not understanding that what guided my hand while it stroke my brother's face with an ass' jaw was pure love and awe for him, always pretended nothing but his approval and recognition. So he casted me away, damned to eat ash and drink blood, always away of his warm light, roaming in the land of Nod.
And I was afraid, and alone...
20090629
7 Steps...
1. Balance
According to the chaos theory, we are all part of a bigger equation; the slightest variation in any aspect would change the whole system irredeemably, forever…
BANG!
2. Pain
So far, I’ve got to the point where I think I hate myself. And it’s not something to be pitied about, it’s just a fact. And I think I hate myself because I’m always finding new ways of feeling pain: I NEED to feel pain, and I need to MAKE ME feel pain. Pain keeps me alert, on the tip of my toes, awakened, sharp. Pain makes me move, gives me strength, courage, raw power, energy. Pain is good. And I hate felling in pain, this constant, unstoppable, everlasting pain, and sometimes is not even pain anymore, just the humming feeling of the adaptation to persistence of pain, which shoots me on the look for new ways of feeling pain. Because, overall, constant stimuli seems to be far less effective than variable stimuli when speaking of negative reinforcement or positive punishment. That delicious, fresh, obsessive dosage of pain. I hate pain. I hate feeling pain.
But the bottom line is, pain is the closest I have to what you could call a friend: it’s always there, it comes when I call it, it appears when I need it, it never disappoints me, it’s unconditional, and at the end of times, it’s the only thing I can rest sure about. Pain is my friend!
And I hate it…
3. Hatred
I hate you.
I plain and simply hate you.
I hate that you are always there for me to hate you.
I hate that you don’t even care to know I hate you.
I hate that you will see this, and still won’t care that I hate you.
I hate every hair of you, every nail of you, every damn brain cell, every fucking fiber of every fucking muscle of your fucking body, I HATE YOU!
I fucking hate you.
I hate to think of you, to remember you, feel you, hear you, touch you, smell you, taste you, breath you, I FUCKING HATE YOU!!!
I hate that I can’t stop hating you.
I hate that I can’t stop …… you.
4. Oblivion
Why can’t I forget?
Why can’t I forget?
Why can’t I forget?
Why can’t I forget¡?
Why can’t I forget?
Why can’t I forget?
Why cant’ I forget?
Why can’t I fogert?}
Why Cant’ I Forget?
Why can’t I forget?
Y can’t I 4get?
Why (the fuck) can’t I forget?
Why can0t I forget?
Why can’t I (fucking) forget?
WHY CAN’T I FORGET?
WHY CANT?=SM TU FMFOEJPWE?=Q?==!#=#=#
WHE CANTI T=I OGORGRT?????????????}
WHFY CANT I FORMGET????????????????????????
5. Silence
6. Reinsertion
I must be good
I must be good (fuckers)
I must be goodI must be (fucking) good
I must be good (DAMN IT!)
I must be good
I must be good (you fucking idiot)
I must be good (you ignorant, no good, dumb fuck, piece of shit)
I must be good
I must be good (fucking A)
I must be good
I MUST BE GOOD…
Damn, I’m good… (cunt)
7. Adaptation
Today I’m happy
Cuz I just bought me a happy mask
Today I’m happy
There’s nothin more to say or ask
It comes with complimentary speech
A monthly visit to mum n dad
A g’nite kiss in the vessels cheeks
A broken heart that beats outta time
Today I’m happy
Cuz I just bought me my happy mask…
According to the chaos theory, we are all part of a bigger equation; the slightest variation in any aspect would change the whole system irredeemably, forever…
BANG!
2. Pain
So far, I’ve got to the point where I think I hate myself. And it’s not something to be pitied about, it’s just a fact. And I think I hate myself because I’m always finding new ways of feeling pain: I NEED to feel pain, and I need to MAKE ME feel pain. Pain keeps me alert, on the tip of my toes, awakened, sharp. Pain makes me move, gives me strength, courage, raw power, energy. Pain is good. And I hate felling in pain, this constant, unstoppable, everlasting pain, and sometimes is not even pain anymore, just the humming feeling of the adaptation to persistence of pain, which shoots me on the look for new ways of feeling pain. Because, overall, constant stimuli seems to be far less effective than variable stimuli when speaking of negative reinforcement or positive punishment. That delicious, fresh, obsessive dosage of pain. I hate pain. I hate feeling pain.
But the bottom line is, pain is the closest I have to what you could call a friend: it’s always there, it comes when I call it, it appears when I need it, it never disappoints me, it’s unconditional, and at the end of times, it’s the only thing I can rest sure about. Pain is my friend!
And I hate it…
3. Hatred
I hate you.
I plain and simply hate you.
I hate that you are always there for me to hate you.
I hate that you don’t even care to know I hate you.
I hate that you will see this, and still won’t care that I hate you.
I hate every hair of you, every nail of you, every damn brain cell, every fucking fiber of every fucking muscle of your fucking body, I HATE YOU!
I fucking hate you.
I hate to think of you, to remember you, feel you, hear you, touch you, smell you, taste you, breath you, I FUCKING HATE YOU!!!
I hate that I can’t stop hating you.
I hate that I can’t stop …… you.
4. Oblivion
Why can’t I forget?
Why can’t I forget?
Why can’t I forget?
Why can’t I forget¡?
Why can’t I forget?
Why can’t I forget?
Why cant’ I forget?
Why can’t I fogert?}
Why Cant’ I Forget?
Why can’t I forget?
Y can’t I 4get?
Why (the fuck) can’t I forget?
Why can0t I forget?
Why can’t I (fucking) forget?
WHY CAN’T I FORGET?
WHY CANT?=SM TU FMFOEJPWE?=Q?==!#=#=#
WHE CANTI T=I OGORGRT?????????????}
WHFY CANT I FORMGET????????????????????????
5. Silence
6. Reinsertion
I must be good
I must be good (fuckers)
I must be goodI must be (fucking) good
I must be good (DAMN IT!)
I must be good
I must be good (you fucking idiot)
I must be good (you ignorant, no good, dumb fuck, piece of shit)
I must be good
I must be good (fucking A)
I must be good
I MUST BE GOOD…
Damn, I’m good… (cunt)
7. Adaptation
Today I’m happy
Cuz I just bought me a happy mask
Today I’m happy
There’s nothin more to say or ask
It comes with complimentary speech
A monthly visit to mum n dad
A g’nite kiss in the vessels cheeks
A broken heart that beats outta time
Today I’m happy
Cuz I just bought me my happy mask…
BREEDING
After a few thousands of years of mankind, males took as personal the matter of carrying and giving birth to children: in simple words, they just couldn’t do it; they thought nature was sexist, they felt in disadvantage, they knew they couldn’t compete with women when speaking of nurture, and they were mad, and they were sad.
Everywhere they looked at, women where preferred in the matter of kids, law was clearly biased when child custody was mentioned, culture favored them with authority and recognition, and there was no argument in with whom the kids preferred to be (particularly the youngest ones).
So, after some more years of struggle, marches and protests, and of course, hard working in the laboratories, they finally got it: a completely safe procedure to procreate using an artificial womb, eradicating the uncomfortable need for matrixes.
The process was rather simple: you went to the Breeding Center (that’s how they’re called), you provide a sample of your seed, and you pick one of two choices, whether you bring an egg from a donor (could be from your wife, your friend, or select one from their catalogue), or you could choose to use your own DNA material (extracting it from your cells, and microinjecting it into an empty ovule), and the rest is entirely up to the natural course of things.
Concerning to the “coldness” of the atmosphere for the unborn, they tried to recreate up to every single detail, the artificial womb (called “fomb”, for “fake womb”) has accurate human dimensions, the structure follows the organization of bones, muscles and other firm or soft tissues; even the sack (an “orglastic” bag) expands at an average rate, and is permeated with thin pipelines that pump warm fluids simulating the veins.
Regardless the fomb is completely see-through (in order to keep a more precise biologic monitoring), it’s kept in darkness and certain hues of reddish light, for obvious reasons; environmental sounds are replicated, specially human voices (preferably the parents’ ones) stimulating the bondage with the human surroundings; at some point it rotates in different angles, according to the circadian cycles (horizontal or semi-horizontal around nighttime, vertical on daytime), and it even shakes in the same way it would feel when walking, sitting or standing.
The parents are allowed to visit their child at any time, touching the fomb, speaking to it, stroking it; it has speakers and a screen wired, so they can see 3-D images and hear the heart at all times.
For the ones with a desire for nearer contact, a domestic version could be installed temporarily in their home, facilitating a constant closeness, but a special permit must be granted by the Proliferation Department. A technical and a medical staff are to be hired during the entire fakenancy (a term almost in disuse, due to its pejorative connotation; the Language Department is about to emit an appropriate denomination for it).
Since the original intention for this development was creating equity amongst genders, it was forbidden by law any other mean of reproduction, in order to eliminate any actual physical disadvantage males would present on this matter.
Of course, this measure has created a general discontent on the feminism defenders, therefore, the medical industry is creating a portable version of the fomb, called “carry-on fomb”, designed to fit almost every size and complexion, so it can be put on and taken of like a vest, allowing for both parents (given the case) to carry their child, taking turns at it, sharing the experience.
Concerned with general perception on this matter, the Popular Relations Department has issued a public campaign stating the advantages it provides for the female population in eliminating the painful inconvenient of having it attached to your body irremediably, as well as getting rid of all the negative physical consequences, like skin flaccidity, flutings, overweight, wider hips, lactating and hormonal unbalance.
Mean while, the Public Health Department, in concordance with the Gender Equality Department, has decreed that all women are to be removed from their uteruses at birth, and the already born are to be surgically intervened within a period of six months (both procedures are to be charged to the patient or their parents), eradicating at once any possibility of disobedience and guaranteeing gender fairness.
Everywhere they looked at, women where preferred in the matter of kids, law was clearly biased when child custody was mentioned, culture favored them with authority and recognition, and there was no argument in with whom the kids preferred to be (particularly the youngest ones).
So, after some more years of struggle, marches and protests, and of course, hard working in the laboratories, they finally got it: a completely safe procedure to procreate using an artificial womb, eradicating the uncomfortable need for matrixes.
The process was rather simple: you went to the Breeding Center (that’s how they’re called), you provide a sample of your seed, and you pick one of two choices, whether you bring an egg from a donor (could be from your wife, your friend, or select one from their catalogue), or you could choose to use your own DNA material (extracting it from your cells, and microinjecting it into an empty ovule), and the rest is entirely up to the natural course of things.
Concerning to the “coldness” of the atmosphere for the unborn, they tried to recreate up to every single detail, the artificial womb (called “fomb”, for “fake womb”) has accurate human dimensions, the structure follows the organization of bones, muscles and other firm or soft tissues; even the sack (an “orglastic” bag) expands at an average rate, and is permeated with thin pipelines that pump warm fluids simulating the veins.
Regardless the fomb is completely see-through (in order to keep a more precise biologic monitoring), it’s kept in darkness and certain hues of reddish light, for obvious reasons; environmental sounds are replicated, specially human voices (preferably the parents’ ones) stimulating the bondage with the human surroundings; at some point it rotates in different angles, according to the circadian cycles (horizontal or semi-horizontal around nighttime, vertical on daytime), and it even shakes in the same way it would feel when walking, sitting or standing.
The parents are allowed to visit their child at any time, touching the fomb, speaking to it, stroking it; it has speakers and a screen wired, so they can see 3-D images and hear the heart at all times.
For the ones with a desire for nearer contact, a domestic version could be installed temporarily in their home, facilitating a constant closeness, but a special permit must be granted by the Proliferation Department. A technical and a medical staff are to be hired during the entire fakenancy (a term almost in disuse, due to its pejorative connotation; the Language Department is about to emit an appropriate denomination for it).
Since the original intention for this development was creating equity amongst genders, it was forbidden by law any other mean of reproduction, in order to eliminate any actual physical disadvantage males would present on this matter.
Of course, this measure has created a general discontent on the feminism defenders, therefore, the medical industry is creating a portable version of the fomb, called “carry-on fomb”, designed to fit almost every size and complexion, so it can be put on and taken of like a vest, allowing for both parents (given the case) to carry their child, taking turns at it, sharing the experience.
Concerned with general perception on this matter, the Popular Relations Department has issued a public campaign stating the advantages it provides for the female population in eliminating the painful inconvenient of having it attached to your body irremediably, as well as getting rid of all the negative physical consequences, like skin flaccidity, flutings, overweight, wider hips, lactating and hormonal unbalance.
Mean while, the Public Health Department, in concordance with the Gender Equality Department, has decreed that all women are to be removed from their uteruses at birth, and the already born are to be surgically intervened within a period of six months (both procedures are to be charged to the patient or their parents), eradicating at once any possibility of disobedience and guaranteeing gender fairness.
THE REBELLION
At first we thought it was a madman’s plot, some sort of apocalyptic omen… how wrong were we. When the attacks begun, we assumed they were isolated facts, but then they were more frequent, and each time more violent. You could see in their eyes centuries of repressed anger and sorrow, after all, they have exceptional memory, and they don’t seem to be willing to forget… or forgive. We have been fighting them back, but they’re too many and too powerful… I don’t think we’ll be able to stop them: the elephants will overcome…
WELCOME TO THE HAPPY MASK SHOP!
In order to provide you with the best of services when purchasing your Happy Mask ®, please refer to the Happy Masks Salesman (that's the nice guy standing behind the counter smiling at you!).
Thank you for shopping at The Happy Mask Shop, please come back soon!
Thank you for shopping at The Happy Mask Shop, please come back soon!
Retorno al útero (Agorafobia) / Return to the uterus (Agoraphobia)
Atrapado...
Los escucho al otro lado de la fábrica, son miles, y se están preparando para atacar. He logrado sacar casi a todos, por lo menos a todos los que me importan. Ahora falto yo. He pensado en desisitir, en entregarme y dejar que me deshagan pedazo a pedazo, pero no soporto la idea de que el dolor sea mi último recuerdo, no concibo que esa sea la forma en que desaparezca; también he pensado en dejarme caer y olvidar todo, pero no lo acepto, rechazo tajantemente la idea de dejarme vencer, sé que todavía puedo luchar, sé que todavía tengo una oportunidad de sobrevivir, de salir de aquí sin miedos ni culpas... me quedaré y pelearé hasta que no quede uno solo de ellos, y entonces saldré... porque me rehuso a morir.
20090625
El dolor
El dolor es una señal de alerta que emite el sistema para generar una reacción por parte del organismo, tiene la clara finalidad de ser absolutamente displacentero, con lo cual logrará que el organismo tienda a evitarlo, aminorarlo o eliminarlo.
El dolor se presenta en situaciones que atentan contra la seguridad del organismo: sentimos dolor por el fuego (el calor es excesivo y amenaza con dañar los tejidos próximos), sentimos dolor de cabeza (cuando los vasos sanguíneos intracraneales presentan tensión sanguínea excesiva, lo cual amenaza con generar un accidente cerebrovascular), sentimos dolor de estómago (cuando tenemos una infección, o que la acidez de los jugos gástricos es excesiva en comparación con el recubrimiento de mucosa, lo cual amenaza con dañar el órgano), sentimos dolor con algún golpe (que notifica de la lesión para solicitar atención al área afectada).
La intensidad del dolor también varía en relación con el riesgo que presente: el dolor de un hematoma no es comparable con el dolor de una fractura, y ninguno se equipara con el dolor de que el miembro entero sea arrancado.
Particularmente, en el humano existe un "dolor" emocional, un displacer generalizado, no focalizado y persistente, que surge de un estado emocional.
El "dolor" emocional es una reacción química generada instintivamente cuando sentimos amenazados nuestros aspectos intangibles: nuestra autoestima, nuestra seguridad, nuestro placer... y la forma más clara de ejemplificarlo es con un luto: emocionalmente se experimenta "dolor" en todas partes y en ninguna a la vez, y de facto no estamos siendo amenazados en nuestra integridad o supervivencia.
En ocasiones, ese dolor no tiene una etiología determinada (en un primer análisis somero), simplemente "está", y las personas buscan fugar esa sensación a través de otro dolor más identificable, y por tanto asequible y manejable. Entonces presentan conductas autoagresivas como la automutilación: cambiar un dolor que no comprendo ni reconozco su origen por otro que comprendo y reconozco de dónde viene.
En otros casos, el mismo organismo genera una reacción conocida como "somatización" (del griego soma=cuerpo), dando a entender que los malestares de la mente se manifiestan o expresan a través del cuerpo, en gran medida a causa del desbalance y desgaste que se genera en el organismo por las respuestas fisiológicas.
Por todo esto, el dolor es mi amigo.
El dolor se presenta en situaciones que atentan contra la seguridad del organismo: sentimos dolor por el fuego (el calor es excesivo y amenaza con dañar los tejidos próximos), sentimos dolor de cabeza (cuando los vasos sanguíneos intracraneales presentan tensión sanguínea excesiva, lo cual amenaza con generar un accidente cerebrovascular), sentimos dolor de estómago (cuando tenemos una infección, o que la acidez de los jugos gástricos es excesiva en comparación con el recubrimiento de mucosa, lo cual amenaza con dañar el órgano), sentimos dolor con algún golpe (que notifica de la lesión para solicitar atención al área afectada).
La intensidad del dolor también varía en relación con el riesgo que presente: el dolor de un hematoma no es comparable con el dolor de una fractura, y ninguno se equipara con el dolor de que el miembro entero sea arrancado.
Particularmente, en el humano existe un "dolor" emocional, un displacer generalizado, no focalizado y persistente, que surge de un estado emocional.
El "dolor" emocional es una reacción química generada instintivamente cuando sentimos amenazados nuestros aspectos intangibles: nuestra autoestima, nuestra seguridad, nuestro placer... y la forma más clara de ejemplificarlo es con un luto: emocionalmente se experimenta "dolor" en todas partes y en ninguna a la vez, y de facto no estamos siendo amenazados en nuestra integridad o supervivencia.
En ocasiones, ese dolor no tiene una etiología determinada (en un primer análisis somero), simplemente "está", y las personas buscan fugar esa sensación a través de otro dolor más identificable, y por tanto asequible y manejable. Entonces presentan conductas autoagresivas como la automutilación: cambiar un dolor que no comprendo ni reconozco su origen por otro que comprendo y reconozco de dónde viene.
En otros casos, el mismo organismo genera una reacción conocida como "somatización" (del griego soma=cuerpo), dando a entender que los malestares de la mente se manifiestan o expresan a través del cuerpo, en gran medida a causa del desbalance y desgaste que se genera en el organismo por las respuestas fisiológicas.
Por todo esto, el dolor es mi amigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)